Unicornios

El unicornio es una criatura mitológica representada en los textos antiguos habitualmente como un caballo blanco con patas de antílope, ojos y pelo de cabra y un cuerno en la frente. En las representaciones modernas, sin embargo, es idéntico a un caballo, solo diferenciándose en la existencia del cuerno.

 

Aunque las primeras representaciones documentadas de animales unicornio se remontan a la civilización del Indo, hace más de 4000 años, la historia del unicornio occidental puede trazarse desde la descripción que de él hiciera el erudito griego Ctesias de Cnido, en la segunda mitad del siglo V a. C. Bajo la influencia de Physiologus y otros textos antiguos, los bestiarios occidentales de la Edad Media lo describieron como un animal dotado de un único y largo cuerno, con propiedades de antídoto, que podía ser capturado únicamente a través del olor de una doncella virgen.

 

Este desarrollo legendario llegó a configurar esquemas simbólicos de diversa naturaleza, desde el animal como figura cristológica, asociada a la encarnación de Cristo, hasta como imagen del caballero que sufre por amor o inclusive como símbolo de la muerte y el pecado.

 

Durante la modernidad, la disparidad en las descripciones del unicornio llevará a que varios autores pongan en duda su existencia, mientras el epíteto de «animal fabuloso» recae en él con más frecuencia a partir de la época de la Ilustración. Ya en la edad contemporánea, el unicornio como gran caballo blanco «mágico», con un solo cuerno en medio de la frente, inspira historias de fantasía y magia, así como una abundante producción de libros y material para el público infantil.